13-1-1998. Análisis de la semana del 5 al 11 de enero de 1998
del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
SOSTENELLA Y NO ENMENDALLA Y LAS HISTERIAS DE ESPAÑA. ROBERTO ALCAZAR Y PEDRIN, LOS DELIRIOS DE ARDANZA Y LAS CONFESIONES DE ARZALLUS Y la fuerza que tiene ETA según la Guardia Civil cuando el Pacto antiETA cumple diez años de malas andanzas (otros dicen de malos ardanzas).
Sentencia, máxima, refrán, consigna o mandamiento que expresa un vicio español. Una enfermedad española. La que empuja a no rectificar nunca. A no admitir nunca que se cometió un error. A no aceptar nunca que uno tiene la culpa de una torpeza, de un fallo, de una equivocación, de un desliz, de un tropiezo, de un traspiés, de un resbalón, de haber metido la pata hasta el corvejón. A no saber sonreír para decir: lo siento, lo hice sin querer, no era mi intención pero me equivoqué, procuraré no reincidir.
¡Terrible vicio!. ¡Terrible enfermedad!. ¡Peligrosa cosa!. Cosa insidiosa, enredosa, fastidiosa. Y misteriosa porque implica la propensión casi invencible de muchos (demasiados) españoles a aceptar pagar ellos (y hacer pagar a su entorno) brutales precios por no querer rectificar errores DE LOS QUE SON CONSCIENTES. Errores tan evidentes que no pueden ser ignorados. Pero cuya evidencia no es suficiente para que esos (demasiados) españoles DEN SU BRAZO A TORCER.
Es así como los españoles han cultivado durante siglos una actitud vital que ni pintada a propósito si uno quisiera hacerse inútil para la ciencia, para la investigación, para la eficacia. Porque ciencia, investigación y eficacia exigen la duda metódica, la continua introspección para indagar qué es lo que ha fallado, qué es lo que uno ha hecho mal. Y exigen, sobre todo, actuar por aproximaciones y rectificaciones sucesivas y metódicas. Por saber que el error de ayer es un hallazgo porque enseñó un camino que NO hay que recorrer y es a fuerza de reconocer TODOS los caminos que no llevan a ninguna parte como se encuentra el camino que sí saca del laberinto.
Sólo la extensión de ese "vicio español" entre los españoles puede explicar que el más ineficaz, el más torpe, el más cogido en flagrantes mentiras, el que con más desfachatez miente por mitad de la barba, el más indigente intelectual y moralmente hablando de los Ministros de Aznar sea el más popular y mejor valorado según repiten vez tras vez las encuestas. De Mayor Oreja hablo, claro está.
Del que juro que espero que cualquier día, para callarnos la boca a los que nos empecinamos en denunciar que sus subordinados torturan, cambiará el nombre de su Ministerio para que en vez de llamarse del Interior pase a llamarse Ministerio del Amor. De forma que quede claro que él nos ama. Y que si alguno de sus sayones nos hace daño al torturarnos, es por nuestro bien. Que, como reza un feroz refrán español, lo que pasa es que "Quien bien te quiere te hará llorar". Porque, otro feroz refrán español dixit, "La letra con sangre entra". Y, aunque sea a palos, nos va a enseñar a recitar la fórmula de sumisión que nos hará felices.
No importa si se falla. SOSTENELLA Y NO ENMENDALLA. Sereno, impasible el ademán, hablando bajito, el Ministro Oreja ilustra a los que no saben, ilumina a los ignorantes, deslumbra a la prensa. Y, lento y suave, gozando la pelota de las mentiras al golpearla, desgrana ante los micrófonos y las cámaras su lección de gramática.
Vean, vean, así se conjuga el presente de indicativo del verbo ser firme: Yo, Mayor Oreja, Ministro durísimo entre los durísimos, soy firme, tú, vasco colaboracionista, eres terco aunque seas colaboracionista, ETA es fanática. Nosotros somos firmes, vosotros sois, vascos colaboracionistas, obstinados aunque seáis colaboracionistas, ellos (los violentos de HB y MLNV) son alucinados dogmáticos.
Vean, vean, vean como yo, Mayor Oreja, Ministro demócrata porque sí, soy firme: digo NO a cumplir la Ley Penitenciaria, digo NO a la mayoría absoluta del Parlamento llamado Vasco que yo digo que encarna la soberanía del pueblo vasco, digo NO a la mayoría absoluta sindical de la C.A.V., digo NO a la mayoría del Parlamento Europeo, digo NO a la mayoría de las Asociaciones de Vecinos, populares y locales. Digo NO a los padres y a las madres y a los familiares de los que masacro en mis cárceles de exterminio. Digo NO, NO, NO; NO.
Me digo NO a mí mismo, porque yo, Mayor Oreja Ministro de la policía y de los toros, avalé, yo acepté, yo asumí, yo juré guardar y hacer guardar las leyes que ahora violo al violar los derechos de los prisioneros políticos vascos.
Y así es como YO, Mayor Oreja, Ministro de la cosa de la tortura, SOY FIRME.
Funde en negro, abre a plano panorámico desde helicóptero a hilera de uniformados que marcha por la playa. Cantan. Y sus voces van progresivamente acercándose mientras la cámara hace un picado hacia ellos: Montañas nevadas, banderas al viento, voy por rutas imperiales.....Funde en negro y abre ahora sobre la cara de Juan Carlos de Borbón. Abre plano y recoge ahora junto a Juan Carlos al Generalísimo Francisco Franco. La cámara rodea sus cabezas y mira hacia donde miran ellos: la Plaza de Oriente llena de fascistas españoles el 1 de octubre de 1975. Están allí para felicitar al Dictador porque ha fusilado a cinco antifascistas, dos de ellos "de la ETA". La masa ruge: ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!. Juan Carlos saluda con la mano......
Funde en negro. Abre a un interior. El Ministro Mayor Oreja está en casa de su muy pariente Marcelino Oreja. Marcelino le enseña fotos suyas con Franco, con Juan Carlos, entonces Príncipe. Sonríen. Comentan. Ríen. Funde en negro.
Un profesor ex rojeras jaleaba así el domingo 11 al Ministro Mayor Oreja: "Las encuestas de opinión repiten una y otra vez, hasta convencer al más escéptico, que el político mejor valorado es el ministro del Interior..... Pero no debe de ser únicamente esa capacidad de mirar hacia atrás y a los lados sin ira lo que le ha llevado a la cima de la valoración ciudadana; algo contará también el hecho de que, por mirar hacia delante sin perder los nervios, haya sido capaz de mantener constante una política de firmeza frente a los portavoces de ETA". (1)
El mismo día que eso se publica y en el mismo periódico (hoy, domingo 11 de enero de 1998 en EL PAIS) un entrevistador se pone trágico al escribir su entrevista con Atutxa, el Consejero de Interior del Gobiernillo vascongadillo de Ardanza. Va y se pone y dice: "El terror y la muerte sacuden las filas de los concejales del Partido Popular, el miedo se extiende a muchos municipios de Euskadi... y todos los ojos miran a la Ertzaintza, la policía autónoma vasca. Algunos con desconfianza.....".
¡Hombre! Eso es demasiado suave. "Algunos con desconfianza..." Pero si en el mismo diario, en EL PAIS, el día anterior un plumífero de la "cuadra" de PRISA ha escrito, bajo el título de "Más" una petición de que el Ejército entre a sangre y fuego en el territorio de los bárbaros (Euskal Herria). Petición adobada de exabruptos como ahora se podrá comprobar. Porque así de borde se puso y escribió y publicó Vicente Verdú, que es el plumífero de marras:
"¿Es concebible que, amenazados de muerte los concejales del PP, todavía le sea posible a ETA seguir asesinándolos sin trabas? ¿Es concebible que los de Jarrai destrocen, incendien, atenten contra las personas o mutilen, semana tras semana, en medio de una holgada impunidad? ¿Existe la Ertzaintza todavía? O, ¿para cuánto sirve, en realidad, esta Ertzaintza? En cualquier otro país civilizado, a la pobre eficacia de este cuerpo habrían seguido medidas disciplinarias y relevos, cuando no un sustitución. La seguridad ciudadana, la vida de las personas, la preservación de la convivencia están por encima de la veneración a una enseña autonómica -casi folclórica hoy- que proclama sus deficiencias mientras las sufre. En cualquier país civilizado de los que conozco, el mismo Ejército, en lugar de conservarse oculto en los cuarteles, habría acudido a proteger las vidas de su sociedad....
....¿Habrán de visitarnos delegaciones extranjeras para resolver el problema? ¿Desean resolverlo HOY las autoridades vascas? El laberinto de factores que prolongan el terrorismo en Euskadi ha dejado de ser un desafío para la inteligencia. Ahora, lo incomprensible se impregna de sospechas y la repetición del estrago parece, como nunca, una estrategia total. Solidaridad pues, con el PP vasco, víctima de una muy untuosa interacción que rebasa ya el estricto mundo de las cloacas." (2)
Bien. ¿Se nota lo demócratas que son los demócratas españoles? Acabamos de leer a uno de estos demócratas lamentándose de que el Ejército no haya salido de los cuarteles para meter en cintura a los vascos.
Sí. He dicho "a los vascos". Reléanse los párrafos de Verdú y se advertirá qué poco disimula su convicción de que las autoridades vascas son cómplices de ETA. Verdú NO ES UNA EXCEPCION. Sino uno más de la amplia gama de españoles que "se ponen de los nervios" cuando ETA actúa. "Ponerse de los nervios" es una expresión del lenguaje vulgar pero muy gráfica, muy usada y muy accesible para la gente. Pero seré más preciso. Hay una amplia gama de españoles con responsabilidades de gobierno, de representación o de información que presentan claros síntomas de histeria cuando se enteran de una acción de ETA. Es decir, dan que pensar que padecen lo que las enciclopedias dicen que es una "forma de psiconeurosis que se manifiesta con una exagerada emotividad, una marcada tendencia a atraer sobre sí la atención, sugestionabilidad e intolerancia hacia las situaciones desagradables".
Júzguese, por ejemplo, si no cabe aplicarles aunque sea analógicamente ese concepto a tres columnistas de ABC que publican el domingo 11 desmadrados textos. Que, como Verdú, amplían las dimensiones de la diana de sus disparos dialécticos y retóricos de forma que abarque no sólo a ETA sino a todo el nacionalismo vasco o incluso a los vascos todos.
Veamos. Alfonso Ussía ataca ferozmente a Arzallus y al obispo Setién. Comienza diciendo: "Hoy no voy a escribir de ETA. ETA no es más que una banda de terroristas. La permanencia del horror en el país Vasco tiene otros responsables, porque ETA, Herri Batasuna y todo su entorno existen gracias al amparo que les proporciona la bóveda del nacionalismo vasco".
Y acaba con este párrafo: "ETA existe, y ETA asesina porque ETA se sabe amparada por una bóveda bicéfala tan amplia como poderosa. La bóveda que les concede la comprensión, y hasta la autoridad moral y política para seguir manteniendo su siniestra actividad. Una bóveda habitada por voces apagadas, silencios cómplices, repulsas falsas y prudencias egoístas. La cobarde bóveda del amparo al terror que un día será víctima de su monstruo creado. Y esa bóveda tiene dos cabezas visibles e indisputadas. Una de ellas, la de Javier Arzallus, que representa al partido que decide quiénes son vascos y quiénes no. Otra, la de José María Setién, que desde su autoridad eclesial ha influído y erosionado las conciencias de decenas de miles de vascos. Después están los demás, y más abajo, ETA. Ellos son los últimos, amparados por la bóveda bicéfala del racismo, el despropósito y el horror". (3)
La primera reacción de un vasco ante un texto como éste es decir o pensar que "este tío no tiene ni repajolera idea de lo que pasa en Euskal Herria". Esa primera reacción es un error. Porque Ussía NO ataca a Arzallus y a Setién por lo que él dice que hacen y que es falso que hagan (apoyar a ETA). Ussía les ataca por lo que sí hacen y por lo que sí son: dos vascos que se sienten y saben vascos y no españoles y que lo dicen y que actúan en sus propios ámbitos (un partido político y una diócesis de la Iglesia romana) DESDE su perspectiva de humanos que son vascos. En definitiva Ussía les ataca por ser vascos y por querer serlo y para hacerlo miente a sabiendas. Porque él sabe que Arzallus y Setién no sólo no apoyan sino que COMBATEN a ETA. Aunque quizá no sepa que lo sabe. Quizá Ussía vive en los delirios de su psiconeurosis antivasca, perdida la percepción de la realidad.
Similar doblez o similar autoengaño muestra otro columnista de ABC, Jaime Campmany, que el mismo día 11 inicia así de brutalmente su texto: "Alguien tendrá que asumir la grave responsabilidad de lo que está sucediendo en algunos centros de enseñanza del País Vasco. Se está enseñando el odio y las técnicas para imponérselo a la sociedad sana. La instrucción de los más pequeños y la euskaldunización de los adultos se está desarrollando en algunas escuelas (ikastolas) con métodos de educación para el terrorismo. En algunos parajes de Euskadi funcionan aulas de adiestramiento en el delito, de instrucción de terroristas, criaderos de monstruos. Así de cruda y así de terrible es la realidad, y no vale que escondamos la cabeza en la tierra para ignorar el problema ni que nos pongamos a mirar hacia otro lado". Y lo cierra con esta igualmente brutal frase: "Más amargo que el llanto sobre los muertos será el llanto sobre los hijos educados en el oficio de matar". (4)
Esto es propaganda de guerra, falsedades típicas de la propaganda bélica. Esto pertenece al mismo género que los programas de Rosa de Tokio durante la II Guerra Mundial.
José María Carrascal, otro columnista de ABC, toca otro registro el mismo día. No desdeña, claro está, deslizar falsedades. pero su papel fundamental no es ése. Su función es la de hacer la propuesta de castigo para los etarras mas bestial que le cabe imaginar: "La cadena perpetua es lo menos que puede pedirse para el que acaba con la vida de inocentes de esta forma. Pero cadena perpetua de verdad. Por vida. Quiero decir que el condenado a ella sepa que va a morir en la cárcel, sin que le alcancen la redención de penas por el trabajo, los indultos, las reinserciones, los arrepentimientos, los permisos ni ningún otro tipo de beneficios penitenciarios. Sabiendo el condenado que va a pudrirse en una celda, que siempre será mejor que pudrirse bajo tierra como sus víctimas". (5)
Carrascal todavía no se atreve a pedir que se instaure la muerte en la hoguera o el descuartizamiento en vivo. Pero todo se andará. Ya avisa que no está contra la pena de muerte aunque no la pida explicando que al estar prohibida por la Constitución es una pérdida de tiempo. Pero acabará exigiendo que se cambie la Constitución para implantar la pena de muerte. El día anterior Carrascal, en esa misma su columna de ABC, había echado su cuarto a espadas en la tarea de acusar de terroristas a muchísimos vascos, a una gran cantidad de vascos.
Titulada LOS LOBOS esa columna empezaba diciendo: "VAMOS a ver si de una vez hablamos claro de lo que ocurre en el País Vasco. Pues la curación de una enfermedad sólo puede venir de un diagnóstico preciso. El problema de ETA no es ETA. Si el problema de ETA fuesen sólo los terroristas que asesinan, roban o extorsionan, se habría acabado hace tiempo".
Y más adelante remachaba que : "El problema de ETA no son los "comandos" terroristas. Son los que los comprenden, explican y respaldan. Por no hablar de esas escuelas donde los ejercicios prácticos versan sobre cómo hacer un "cóctel molotov" o planear un secuestro. ¿De qué nos extrañamos si tales ejercicios se llevan a la realidad?. El problema de ETA son incluso los que se inhiben, los que piensan que la cosa no va con ellos. O los que igualan la violencia de ETA con la del Estado. Los que condenan los atentados en caliente, pero luego vuelven a echar todas las culpas a Madrid". (6)
En EL PAIS de hoy domingo hay otro artículo encaminado a echar la culpa de lo que hace ETA al nacionalismo vasco en su conjunto. Es del "filósofo español de guardia", de guardia civil se entiende, es del guardiacivilizado Fernando Savater. Es un artículo sencillamente canallesco. Con un párrafo especialmente canallesco. El dedicado a dar cobertura a los policías y guardias civiles torturadoras de tantos y tantos jóvenes vascos. Y a injuriar a los padres y madres vascos que exigen que se respeten los derechos de sus hijos. Escribe Savater de la manifestación de Gurasoak sobre la que versó nuestro anterior análisis semanal. Escribe sin citar el nombre de la asociación. Y dice:
"Veamos, por ejemplo, esos miles de padres y madres (supongo que habría también hermanos, tíos, abuelos, etcétera) que se manifestaron hace poco en San Sebastián para protestar por los juicios a jóvenes acusados de participar en diversos estragos, incendios y agresiones. Esos padres modélicos no protestaban contra los adultos que convencen a los jóvenes de que deben prender fuego a casas, autobuses o ertzainas -convirtiéndolos en delincuentes y quizá arruinando su vida para siempre-, sino contra la policía que los detiene después de cometer sus fechorías, contra los jueces que los juzgan y contra los periodistas que narran los sucesos". (7)
Ese párrafo es una obra maestra de la infamia. Es infame por lo que calla, por lo que oculta, por lo que falsifica y por lo que miente. A sabiendas. Savater sabe de sobra que miente. Que, por ejemplo, los policías NO les detienen después de cometer sus fechorías. Sino para castigar a la juventud aun a sabiendas de que a dos de cada tres tendrán que dejarles en libertad sin llevarles al juez o éste les dejará en libertad porque NO hay ninguna prueba. Sabe que les condenarán SIN pruebas o con las pruebas de una autoinculpación arrancada bajo tortura o dando validez a las mentiras de los policías. SABE TODO ESTO. Y lo oculta, miente y tergiversa en ese abyecto párrafo.
La abyección de ese párrafo y la degeneración ética y política que manifiesta, empañan y rebajan la gravedad de otras afirmaciones del artículo. En ese párrafo Savater se muestra como un canalla eminente mientras que luego es sólo un canalla del montón que echa la culpa de lo que hace ETA a todos los nacionalistas vascos: "El problema del odio asesino en Euskadi no sólo es político, sino sobre todo cultural y de convivencia. Y aquí entra la responsabilidad del nacionalismo en todo el asunto" (7)
Savater es el "filósofo español de guardia", de guardia civil repito, porque siempre sabe adobar sus canalladas con un detallito original, una cita, un no se qué, una metáfora. Como las púberes canéforas de Rubén llevarán por los siglos de los siglos a hombros sus vasijas, así Savater lleva siempre en la frente sus metáforas, sus citas, sus detallitos originales, su no se qué. En este caso acaba su artículo vomitando este párrafo:
"Permítanme una metáfora posnavideña: no hay que confundir el nacionalismo con el terrorismo, como no deben confundirse las almendras con el turrón, pero no debe olvidarse que el turrón se hace principalmente con almendras. Y con almendras muy amargas se fabrica también el odio terrorista en Euskadi. Mientras la necesidad de combatir sus raíces culturales e ideológicas con las armas de la cultura y las ideas no esté clara, seguiremos como estamos. Miento: iremos a peor". (7)
Roberto Alcázar y Pedrín son dos héroes de comic. De cómic franquista, de cómic del primer franquismo en los años cuarenta. En la segunda mitad de los años sesenta y la primera de los setenta la progresía bajo Franco, la gauche divine barcelonesa por ejemplo, disfrutaba escribiendo análisis sobre ese cómic, comentando la paradoja de la poco soterrada homosexualidad de la pareja, los detalles icónicos como la atildada vestimenta de Roberto muy ligada a los anuncios de prensa del Primer Año Triunfal: "¡lleve Vd sombrero! ¡Los rojos no llevan sombrero!", etc, etc.
Traigo a colación a Roberto Alcázar y Pedrín, aún a sabiendas de que su referencia sólo será útil a los sesentones como yo y a los aficionados al arte del cómic, porque estos fogosos españoles, histéricos contra ETA y contra el nacionalismo vasco me recuerdan inevitablemente a Roberto Alcázar y Pedrin. Por toscos, por torpes, por falsos, por hipócritas, por fingir ser lo que no son, sobre todo por mentir a sabiendas.
He dicho españoles y debo añadir que también hay vascos. El sábado 10, en EL CORREO ESPAÑOL Manuel Montero, bajo el título "¿Un asesinato más?", engolaba la voz aún por escrito (juro que leyendo su artículo SE NOTABA que engolaba la voz). Y sentenciaba: "Vivimos la etapa más negra de la historia vasca". "En el país Vasco la democracia está en peligro". Y el ABC del domingo 11 ABC ha publicado una larga entrevista con Jon Juaristi cuyo título lo dice todo sobre su aportación a la creación de clima. Ese título dice: Jon Juaristi, catedrático de Filología Hispánica y autor de "El Bucle Melancólico": "La actitud del PNV ante ETA ha sido de tibieza, connivencia, permisividad y oportunismo a lo largo de la transición".
Mientras tanto Ardanza, el genuflexo de Ajuria Enea, ha seguido caminando con paso firme hacia el cubo de la basura de la Historia. Enterado de su despido por la Prensa (cuando Arzallus ni siquiera le dejó uqe fuera él quien comunicarA a la Prensa que ya no sería otra vez el candidatoa del PNV a Presidente del Gobierno de Gasteiz) Ardanza quema sus últimos meses en el cargo. Y va de fracaso en fracaso, de metedura de pata a metedura de pata hasta su fracaso final, hasta que el cubo de la basura de la Historia cierre, piadoso, su tapa sobre él. Deliró en su mensaje de fin de año alineándose con el guardia civil Pardines y con el torturador Melitón Manzanas contra ETA.
Y ahora ha vuelto a delirar al cantar las glorias de diez años del Pacto de Ajuria Enea. Ha llevado demasiado lejos su papel de TÍo Tom. En su afán de explicar que el problema de la esclavitud es sólo un problema de los negros, este Tio Tom con frecuencia genuflexo ante el Rey que Franco nombró olvidó que algunos negros cimarrones han ajusticiado a más de un plantador blanco y a más de un capataz blanco y a más de una jauría de los txakurras entrenados para perseguir a los esclavos huídos a los pantanos.
Y los españoles le han puesto a caer de un burro. ¡Cómo se atreve a decir que "ETA es un problema nuestro, de los vascos, y sobre nosotros recae la responsabilidad de su solución"!, han clamado los blancos, digo los españoles. ¡Con la cantidad de muertos que hemos puesto los españoles en este negocio!
Ardanza estaba sin duda algo liado por la publicación en portada de EL MUNDO del miércoles 7 de un titular que decía: "ETA ha recuperado una sólida estructura para asesinar, según la Guardia Civil" y la afirmación en el interior de que "ETA es la organización terrorista más veterana en el mundo y la de mayor experiencia, preparación y mejor organización".
Arzallus también le ha estropeado a Ardanza su décimo aniversario del pacto de Ajuria Enea. Frente a la autocomplacencia de Ardanza ha sido un Arzallus autocrítico el que ha confesado lo obvio: que es "bochornoso" el "total incumplimiento" del Pacto de Ajuria Enea porque, a su juicio "los que querían hacer de la Mesa un frente antiterrorista se han llevado el gato al agua".
Lúcido Arzallus. ¿Por qué no utiliza esa lucidez para luchar por su país en vez de bailarle el agua a quienes niegan el pan y la sal a la mera idea de una Euskal Herria independiente (no digamos ya si además se liga independentzia eta sozialismoa)?
Triste papel el de Arzallus. Siempre es triste hacer el efímero papel de colaboracionistas de Vichy, de cipayos de los alemanes, en vez del papel de maquis en las montañas o en las ciudades. Pero fueron los combatientes de la Resistencia francesa los que consiguieron para Francia un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras que los pragmáticos de Vichy se hundían en el cubo se la basura de la Historia.
Ese al que se dirige con paso firme y decidido Ardanza, el genuflexo de Ajuria Enea. ¡Oprobio y desprecio por siempre para él!
Justo de la Cueva
(1) Santos Juliá: Administrar el tiempo, en el nº del 11 de enero de 1998 de EL PAIS. Tomado de su edición electrónica en Internet.
(2) Vicente Verdú: Más, en el nº del 10 de enero de 1998 de EL PAIS. Tomado de su edición electrónica en Internet.
(3) Alfonso Ussía: La bóveda bicéfala, en el nº del 11 de enero de 1998 de ABC. Tomado de su edición electrónica en Internet.
(4) Jaime Campmany: Terror y demagogia, en el nº del 11 de enero de 1998 de ABC. Tomado de su edición electrónica en Internet.
(5) José María Carrascal: Condena por vida, en el nº del 11 de enero de 1998 de ABC. Tomado de su edición electrónica en Internet.
(6) Jose Maria Carrascal: Los lobos, en el nº del 10 de enero de 1998 de ABC. Tomado de su edición electrónica en Internet.
(7) Fernando Savater: Las almendras y el turrón, en el nº del 11 de enero de 1998 de EL PAIS. Tomado de su edición electrónica en Internet.
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